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¿Afectan las estaciones del año al mal aliento?

Afectan las estaciones de año al mal aliento

Hay diferentes causas por las que la halitosis aparece. La mayoría no tienen que ver con el cambio estacional, como son la acumulación de la placa bacteriana, largos periodos de ayuno, épocas de estrés, enfermedades estomacales, etc. Son los mismos cambios de hábitos producidos por las estaciones del año las que pueden afectar al aliento.

En verano, la sequedad bucal y la insuficiencia en la ingesta de líquidos pueden ser las responsables del mal aliento, por lo que es importante hidratarse debidamente y con frecuencia. Beber agua a menudo no solo ayuda con la halitosis, sino también es importante para mantener la piel bien hidratada.

En invierno, la gripe y la tos pueden provocar también halitosis. Los principales motivos son las secreciones de mocos y la sequedad bucal producida por la tos. En estos casos se puede  limpiar la nariz con preparados de agua marina y, a su vez, hidratar el cuerpo para diluir la mucosidad.

Resumiendo, la época del año no tiene por qué afectar al mal aliento si se siguen estas recomendaciones, no se descuida la ingesta de líquidos, se mantiene una higiene bucal adecuada y se usan, si se necesitan, productos específicos para eliminar el mal aliento.

Cóctel de gambitas y tomates semisecos

Gambitas y tomates secos

La Halitosis suele aparecer por diversos factores; dos de ellos fundamentales son la mala higiene bucal y el estado de salud gastrointestinal. El mal aliento, además de originarse en la boca, puede tener su origen en el tracto digestivo y los alimentos que consumes pueden agravar la situación.

Si se tiene Halitosis lo principal, además de cuidar la Salud Bucal, es mantener una dieta equilibrada en proteínas, hidratos de carbono, frutas, verduras y mucho líquido. Solo así se mantendrá saludable el tracto gastrointestinal. Compartimos esta receta contigo para que disfrutes de una rica comida y cuides de tu aliento al mismo tiempo.

 

Ingredientes

Sal y pimienta al gusto

1 c/s de albahaca fresca picada

1 c/s de yogurt (Prescindir de este ingrediente si eres intolerante a la lactosa)

3 c/s de mayonesa

100 gr. de gambitas hervidas pequeñas

50 gr. de tomates pequeños semisecos en aceite (escurridos y cortados)

El zumo de un limón

Medio pepino

Preparación

Pela el pepino, cortando a lo largo y desechando las pepitas. Seguidamente, córtalo en finas rodajas y mezcla con el limón y la sal. Luego déjalo marinando alrededor de unos 30 minutos y finalmente resérvalo en un bol después de haberlo escurrido.

Aparte, mezcla la mayonesa con el yogurt y echa salpimienta al gusto. Después solo debes mezclar esto con las gambitas, los tomates, el pepino y la albahaca.

Deja enfriar en la nevera y listo, ¡a disfrutar de esta comida!

Ensalada de fruta y menta

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La ensalada de fruta y menta es una receta especialmente pensada para aquellos momentos que quieras evitar el mal aliento: ya sea porque te acompaña una persona especial, tienes una entrevista de trabajo o, simplemente, te incomoda notar que después de comer tu aliento huele mal.

Esta receta es ideal para conseguir un aliento agradable. Es muy fácil de preparar y, además, muy fresquita. En verano, te sentará de maravilla como entrante. Aunque, si lo prefieres, puedes servirla como postre en cualquier época del año.

Su combinación de sabores… dejará boquiabiertos a todos tus invitados. ¡Y además, muy, muy fresquitos! ¡Anímate y pruébala!

¿Qué necesitas?

– 600 g de fruta variada: sandía, pera, kiwi, plátano, ciruela, cereza y frambuesas.
– Azúcar
– Zumo de una naranja natural
– Zumo de 1/2 limón
– Unas hojas de menta

¿Cómo prepararla?

Son solo 4 pasos. Vamos allá:

1. Pela y trocea la fruta en dados pequeños. Retira las semillas cuando sea necesario. Y algunas frutas, como la ciruela o las cerezas, puedes usarlas incluso sin pelar. Eso sí, asegúrate de limpiarlas bien.

2. Echa la fruta troceada en un bol y agrégale los dos zumos, el de naranja y el de limón. Echa azúcar a tu gusto y mézclalo todo bien.

3. Por último, añade las frambuesas y coloca algunas hojas de menta para que la ensalada coja sabor mentolado. Déjalo macerar alrededor de 2 horas.

4. A continuación, ya puede servirse en recipientes individuales o copas. Y si lo prefieres, decora cada ración con algunas hojas de menta.

Y a comer… ¡Que aproveche!