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Evitar la halitosis, ¿es posible?

Los motivos de aparición de la halitosis son variados.  Tienen que ver con la acumulación de biofilm bucal, largos periodos de ayuno, épocas de estrés, enfermedades estomacales… pero, ¿cómo podemos evitar la aparición del mal aliento?

Higiene bucal diaria

El biofilm oral es una formación bacteriana que se adhiere a los tejidos orales y que puede ocasionar diversas enfermedades y/o condiciones bucales, entre ellas, la halitosis. Para mantener el biofilm bajo control, es importante realizar una correcta higiene diaria: cepillarse los dientes con una pasta específica tras cada comida o un mínimo 2 veces al día, durante 2 minutos, sin olvidarse de eliminar el biofilm bucal que se acumula entre los dientes. Para eliminar este biofilm es necesario el uso de sedas o cintas dentales, cepillos interproximales o irrigadores bucales tras el cepillado dental.

También es importante limpiar bien la lengua. Muchas veces no le prestamos la atención adecuada y es interesante saber que se acumulan sobre la capa superficial de la lengua bacterias que contribuyen a la producción de compuestos de sulfuro volátiles causantes el mal olor.  Es por ello que la limpieza de la lengua debe formar parte de la rutina diaria de higiene bucal.

A nivel alimentario

Limitar el consumo de alimentos que favorecen el mal aliento, como la cebolla y el ajo. Cuando la boca se seca debido a una disminución de saliva, las bacterias se acumulan en la lengua y se origina el mal aliento. Para evitarlo, debes hidratar tu boca y ciertos alimentos, como los cítricos, pueden ayudarte a hacerlo. Beber agua con frecuencia y mascar chicle sin azúcar también favorece la salivación.

Come con frecuencia, ya que el ayuno provoca y potencia la halitosis. Saltarse una comida o seguir dietas hipocalóricas aumenta las probabilidades de tener mal aliento ya que no permites que la saliva (durante la masticación y deglución) realice su función natural de limpieza.

Problemas estomacales

El 10% de las halitosis provienen de este tipo de problemas o derivado de alguna patología en el área otorrinolaringológica u otras patologías sistémicas. Si padeces un problema de este tipo, consulta con tu médico para un tratamiento adecuado y así evita la halitosis.

¿Afectan las estaciones del año al mal aliento?

Afectan las estaciones de año al mal aliento

Hay diferentes causas por las que la halitosis aparece. La mayoría no tienen que ver con el cambio estacional, como son la acumulación de la placa bacteriana, largos periodos de ayuno, épocas de estrés, enfermedades estomacales, etc. Son los mismos cambios de hábitos producidos por las estaciones del año las que pueden afectar al aliento.

En verano, la sequedad bucal y la insuficiencia en la ingesta de líquidos pueden ser las responsables del mal aliento, por lo que es importante hidratarse debidamente y con frecuencia. Beber agua a menudo no solo ayuda con la halitosis, sino también es importante para mantener la piel bien hidratada.

En invierno, la gripe y la tos pueden provocar también halitosis. Los principales motivos son las secreciones de mocos y la sequedad bucal producida por la tos. En estos casos se puede  limpiar la nariz con preparados de agua marina y, a su vez, hidratar el cuerpo para diluir la mucosidad.

Resumiendo, la época del año no tiene por qué afectar al mal aliento si se siguen estas recomendaciones, no se descuida la ingesta de líquidos, se mantiene una higiene bucal adecuada y se usan, si se necesitan, productos específicos para eliminar el mal aliento.

Los problemas estomacales: una de las causas del mal aliento

Los problemas estomacales una de las causas del mal aliento

La halitosis o mal aliento es un problema que afecta alrededor de un 30% de la población adulta y que tiene orígenes muy variados. Una mala higiene bucal, el consumo de determinados alimentos, algunas patologías bucales como la caries, gingivitis y periodontitis que se producen por el acúmulo de placa bacteriana (biofilm bucal) son los principales factores causantes de la halitosis.

Sin embargo, en gran número de ocasiones cuando una persona padece mal aliento suele asociarlo a problemas estomacales. Aunque esta creencia está en boca de todos, es importante saber que sólo el 10% de las halitosis provienen como consecuencia de éstos problemas o derivado de alguna patología en el área otorrinolaringológica u otras patologías sistémicas.

Por ello si crees que padeces mal aliento es esencial adoptar unos hábitos de higiene bucal diarios con productos específicos que ayudarán a eliminarlo. Entre estos hábitos cobra especial importancia el uso de un limpiador lingual, para eliminar la capa de bacterias presentes en la lengua y causantes en gran parte del mal olor bucal.

De igual modo, acude a visitar a tu odontólogo ya que él te ayudará a determinar el origen de la halitosis. Si halitosis fuera de origen extraoral deberás acudir a tu médico especialista, para que te ayude a solucionar el problema.

30% de la población padece o ha padecido mal aliento

30% de la población padece o ha padecido mal aliento

El mal olor bucal, también conocido como Halitosis, se define como el conjunto de olores desagradables que proceden de la boca. Éste afecta a 1 de cada 3 personas y se estima que alrededor de un 30% de la población padece o ha padecido mal aliento en alguna ocasión.

Prevalencia

La importancia de esta enfermedad es destacable ya que es relativamente frecuente y su aparición puede tener consecuencias en la salud y a nivel psicológico: puede afectar las relaciones sociales, profesionales o afectivas de las personas que la sufren.

No existe evidencia en cuanto a diferencias de prevalencia entre hombres y mujeres. Pero sí es cierto que las mujeres demandan más tratamiento que los hombres, probablemente porque se preocupan más por su imagen. Por otro lado, la prevalencia de Halitosis parece aumentar con la edad, pero los jóvenes demandan más tratamiento.

Causa

La aparición del mal aliento se debe principalmente a la aparición de unos gases denominados compuestos sulfurados volátiles (CSV). Estos son el resultado de la fermentación bacteriana de proteínas, péptidos, mucinas, o células encontradas en la saliva, sangre, fluido del surco de las encías que rodea los dientes, o de cualquier resto de comida que se haya quedado en la boca.

Además, un 90% de los casos de Halitosis se originan en la boca y de estos, un 60% está relacionado directamente con enfermedades de las encías, como la Gingivitis o la Periodontitis y el 40% restante es de origen lingual

Tratamiento

Quien padece mal aliento puede ser el peor evaluador de su propia condición. El paciente es incapaz de analizar de manera objetiva, por varios métodos, el grado de su Halitosis. En ocasiones, la propia sensación de mal sabor o sequedad en la boca, puede llevar a pensar que además se padece Halitosis.

Lo principal es realizar un diagnóstico correcto para definir con qué tipo de patología nos enfrentamosy poder realizar el tratamiento adecuado. Según el origen de la Halitosis el profesional de referencia será distinto. El tratamiento de la Halitosis de origen oral será responsabilidad del profesional de odontología. Si en cambio tiene otro origen, será el médico general o especialista quien trate la halitosis. Mientras que si se habla de halitofobia, el tratamiento será llevado a cabo por un médico general, psiquiatra o psicólogo.

Aunque no hay medidas específicas para la prevención de la Halitosis de manera general, es evidente que esta patología asociada principalmente a problemas en las encías, puede prevenirse con un diagnóstico y tratamiento precoz de la misma.

Para evitar el mal aliento, te recomendamos realizar diariamente medidas de higiene bucal y consultar con el profesional de la Salud Bucal, cuáles son las mejores técnicas y medidas de higiene adecuadas.